miércoles, 15 de septiembre de 2021

Evangelio según san Juan 19, 25-27: Ahí está tu madre

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. 

Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: “Mujer, ahí está tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí está tu madre”. Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.

Evangelio según san Juan 19, 25-27: Ahí está tu madre

martes, 14 de septiembre de 2021

Resumen: Viaje Apostólico del Papa Francisco a Budapest y Eslovaquia (13 septiembre 2021)

En el este de Eslovaquia pasó el Santo Padre el tercer día de su Viaje Apostólico, compartiendo con los fieles lo más profundo de la identidad católica de este país. En la ciudad de Presov celebró la Divina Liturgia bizantina de San Juan Crisóstomo, una misa llena de simbología y con una hermosa alabanza que sube al cielo al ritmo de la belleza de la música sacra. Francisco también visitó el barrio de Lunik IX en Kosice para compartir un instante con la postergada etnia Rom, a quienes les abrió de par en par las puertas de la Iglesia. La jornada finalizó en esa misma ciudad con el masivo encuentro con los jóvenes eslovacos, a quienes llamó a amar con responsabilidad y compromiso, alentándolos a perseverar en su fe y en la alegría del Evangelio.

Evangelio según san Juan 3, 13-17: Así tiene que ser levantado el Hijo del hombre

En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: “Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.

Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él’’.

Evangelio según san Juan 3, 13-17: Así tiene que ser levantado el Hijo del hombre

lunes, 13 de septiembre de 2021

Evangelio según Lucas 7, 1-10: Basta con que digas una sola palabra

En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar a la gente, entró en Cafarnaúm. Había allí un oficial romano, que tenía enfermo y a punto de morir a un criado muy querido. Cuando le dijeron que Jesús estaba en la ciudad, le envió a algunos de los ancianos de los judíos para rogarle que viniera a curar a su criado. Ellos, al acercarse a Jesús, le rogaban encarecidamente, diciendo: “Merece que le concedas ese favor, pues quiere a nuestro pueblo y hasta nos ha construido una sinagoga”. Jesús se puso en marcha con ellos.

Cuando ya estaba cerca de la casa, el oficial romano envió unos amigos a decirle: “Señor, no te molestes, porque yo no soy digno de que tú entres en mi casa; por eso ni siquiera me atreví a ir personalmente a verte. Basta con que digas una sola palabra y mi criado quedará sano. Porque yo, aunque soy un subalterno, tengo soldados bajo mis órdenes y le digo a uno: ‘¡Ve!’, y va; a otro: ‘¡Ven!’, y viene; y a mi criado: ‘¡Haz esto!’, y lo hace”.

Al oír esto, Jesús quedó lleno de admiración, y volviéndose hacia la gente que lo seguía, dijo: “Yo les aseguro que ni en Israel he hallado una fe tan grande”. Los enviados regresaron a la casa y encontraron al criado perfectamente sano.

Evangelio según Lucas 7, 1-10: Basta con que digas una sola palabra

sábado, 11 de septiembre de 2021

Evangelio según Lucas 6, 43-49: Cada árbol se conoce por sus frutos

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos.

El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón.

¿Por qué me dicen ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que yo les digo? Les voy a decir a quién se parece el que viene a mí y escucha mis palabras y las pone en práctica. Se parece a un hombre, que al construir su casa, hizo una excavación profunda, para echar los cimientos sobre la roca. Vino la creciente y chocó el río contra aquella casa, pero no la pudo derribar, porque estaba sólidamente construida.

Pero el que no pone en práctica lo que escucha, se parece a un hombre que construyó su casa a flor de tierra, sin cimientos. Chocó el río contra ella e inmediatamente la derribó y quedó completamente destruida’’.

Evangelio según Lucas 6, 43-49: Cada árbol se conoce por sus frutos

viernes, 10 de septiembre de 2021

Evangelio según Lucas 6, 39-42: ¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego?

En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: “¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro.

¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano”.

Evangelio según Lucas 6, 39-42: ¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego?

sábado, 4 de septiembre de 2021

Evangelio según Lucas 6, 1-5: El Hijo del hombre también es dueño del sábado

Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: “¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?”

Jesús les respondió: “¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre él y sus hombres? Entró en el templo y tomando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres”.

Y añadió: “El Hijo del hombre también es dueño del sábado”.

Evangelio según Lucas 6, 1-5: El Hijo del hombre también es dueño del sábado

Evangelio según san Juan 19, 25-27: Ahí está tu madre

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena.  Al ver a su mad...