martes, 31 de agosto de 2021

El Papa Francisco y el Evangelio de hoy Lucas 4, 31-37

La vida cristiana es una lucha

Esta es la verdad; esta es la realidad que cada uno de nosotros siente cuando Jesús se acerca. Los espíritus impuros tratan de impedirlo; nos hacen la guerra. […] Una vida cristiana sin tentaciones no es cristiana: es ideológica, es gnóstica, mas no es cristiana. Cuando el Padre atrae a la gente hacia Jesús, hay otro que atrae de manera contraria y te hace la guerra desde dentro de ti. Y por eso Pablo habla de la vida cristiana como una lucha: una lucha de todos los días. Una lucha. Pensemos cómo es nuestro corazón: ¿siento esta lucha en mi corazón? Entre la comodidad o el servicio a los demás, entre divertirme un poco o rezar y adorar al Padre, entre una cosa y otra, ¿siento la lucha? siento el deseo de hacer el bien o hay algo que me frena? […] Que cada uno busque en su propio corazón cómo van las cosas allí. Y pidamos al Señor que nos haga cristianos que sepamos discernir lo que pasa en nuestro propio corazón para elegir el buen camino por el que el Padre nos atrae hacia Jesús (Homilía de Santa Marta - 19 de enero de 2017).

El Papa Francisco y el Evangelio de hoy Lucas 4, 31-37

Evangelio según Lucas 4, 31-37: Cállate y sal de ese hombre

En aquel tiempo, Jesús fue a Cafarnaúm, ciudad de Galilea, y los sábados enseñaba a la gente. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad.

Había en la sinagoga un hombre que tenía un demonio inmundo y se puso a gritar muy fuerte: “¡Déjanos! ¿Por qué te metes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido a destruirnos? Sé que tú eres el Santo de Dios”.

Pero Jesús le ordenó: “Cállate y sal de ese hombre”. Entonces el demonio tiró al hombre por tierra, en medio de la gente, y salió de él sin hacerle daño. Todos se espantaron y se decían unos a otros: “¿Qué tendrá su palabra? Porque da órdenes con autoridad y fuerza a los espíritus inmundos y éstos se salen”. Y su fama se extendió por todos los lugares de la región.

Evangelio según Lucas 4, 31-37: Cállate y sal de ese hombre


lunes, 30 de agosto de 2021

Evangelio según Lucas 4, 16-30: Pasando por en medio de ellos

En aquel tiempo, Jesús fue a Nazaret, donde se había criado. Entró en la sinagoga, como era su costumbre hacerlo los sábados, y se levantó para hacer la lectura. Se le dio el volumen del profeta Isaías, lo desenrolló y encontró el pasaje en que estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y la curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor.

Enrolló el volumen, lo devolvió al encargado y se sentó. Los ojos de todos los asistentes a la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a hablar, diciendo: “Hoy mismo se ha cumplido este pasaje de la Escritura, que ustedes acaban de oír”.

Todos le daban su aprobación y admiraban la sabiduría de las palabras que salían de sus labios, y se preguntaban: “¿No es éste el hijo de José?”

Jesús les dijo: “Seguramente me dirán aquel refrán: ‘Médico, cúrate a ti mismo, y haz aquí, en tu propia tierra, todos esos prodigios que hemos oído que has hecho en Cafarnaúm’ ”.

Y añadió: “Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado sino Naamán, que era de Siria”.

Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una barranca del monte, sobre el que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.

Evangelio según Lucas 4, 16-30: Pasando por en medio de ellos

Papa Francisco: Rezo de la Oración del Ángelus (29 de agosto 2021)

Jesús devuelve la fe a su centro sin la formalidad externa. “Hay un modo infalible de vencer el mal” dijo el Papa Francisco a la hora del Ángelus dominical: “Empezar por vencerlo dentro de uno mismo”. Por esta razón el Santo Padre invitó a pedir a la Virgen María, “que cambió la historia a través de la pureza de su corazón”, que “nos ayude a purificar el nuestro, superando ante todo el vicio de culpabilizar a los demás y de quejarnos por todo”. Seguir leyendo...

jueves, 26 de agosto de 2021

Evangelio según Mateo 24, 42-51: Velen y estén preparados

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Velen y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora en que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre.

Fíjense en un servidor fiel y prudente, a quien su amo nombró encargado de toda la servidumbre para que le proporcionara oportunamente el alimento. Dichoso ese servidor, si al regresar su amo, lo encuentra cumpliendo con su deber. Yo les aseguro que le encargará la administración de todos sus bienes.

Pero si el servidor es un malvado, y pensando que su amo tardará, se pone a golpear a sus compañeros, a comer y emborracharse, vendrá su amo el día menos pensado, a una hora imprevista, lo castigará severamente y lo hará correr la misma suerte de los hipócritas. Entonces todo será llanto y desesperación’’.

Evangelio según Mateo 24, 42-51: Velen y estén preparados

miércoles, 25 de agosto de 2021

Papa Francisco: Audiencia General (25 de agosto de 2021)


El Papa Francisco reflexiona sobre la carta de San Pablo a los Gálatas, en la que el Apóstol reprende a Pedro por sus comportamientos incoherentes que causaban división en la comunidad. En este sentido, el Pontífice subraya que la hipocresía "pone en peligro la unidad en la Iglesia por la cual Jesús mismo ha rezado" y por ello alienta a todos, a "no tener miedo a la verdad ni ocultarnos detrás de una máscara" ya que esto "no nos permite ser nosotros mismos". Seguir leyendo...

Evangelio según Mateo 23, 27-32: Sepulcros blanqueados

En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque son semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos y podredumbre! Así también ustedes: por fuera parecen justos, pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad.

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les construyen sepulcros a los profetas y adornan las tumbas de los justos, y dicen: ‘Si hubiéramos vivido en tiempo de nuestros padres, nosotros no habríamos sido cómplices de ellos en el asesinato de los profetas’! Con esto ustedes están reconociendo que son hijos de los asesinos de los profetas. ¡Terminen, pues, de hacer lo que sus padres comenzaron!”

Evangelio según Mateo 23, 27-32: Sepulcros blanqueados

martes, 24 de agosto de 2021

Evangelio según Juan 1, 45-51: Debajo de la higuera

En aquel tiempo, Felipe se encontró con Natanael y le dijo: “Hemos encontrado a aquel de quien escribió Moisés en la ley y también los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José”. Natanael replicó: “¿Acaso puede salir de Nazaret algo bueno?” Felipe le contestó: “Ven y lo verás”.

Cuando Jesús vio que Natanael se acercaba, dijo: “Éste es un verdadero israelita en el que no hay doblez”. Natanael le preguntó: “¿De dónde me conoces?” Jesús le respondió: “Antes de que Felipe te llamara, te vi cuando estabas debajo de la higuera”. Respondió Natanael: “Maestro, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”. Jesús le contestó: “Tú crees, porque te he dicho que te vi debajo de la higuera. Mayores cosas has de ver”. Después añadió: “Yo les aseguro que verán el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre”.

Evangelio según Juan 1, 45-51: Debajo de la higuera

lunes, 23 de agosto de 2021

Evangelio según Mateo 23, 13-22: La ofrenda o el altar, que santifica a la ofrenda?

En aquel tiempo, Jesús dijo a los escribas y fariseos: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, porque les cierran a los hombres el Reino de los cielos! Ni entran ustedes ni dejan pasar a los que quieren entrar.

¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para ganar un adepto, y cuando lo consiguen, lo hacen todavía más digno de condenación que ustedes mismos!

¡Ay de ustedes, guías ciegos, que enseñan que jurar por el templo no obliga, pero que jurar por el oro del templo, sí obliga! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante, el oro o el templo, que santifica al oro? También enseñan ustedes que jurar por el altar no obliga. ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar, que santifica a la ofrenda? Quien jura, pues, por el altar, jura por él y por todo lo que está sobre él. Quien jura por el templo, jura por él y por aquel que lo habita. Y quien jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él”.

Evangelio según Mateo 23, 13-22: La ofrenda o el altar, que santifica a la ofrenda

jueves, 19 de agosto de 2021

Evangelio según Mateo 22, 1-14: La boda está preparada

En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo:

“El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.

Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: ‘Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda’. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.

Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.

Luego les dijo a sus criados: ‘La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren’. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.

Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?’ Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: ‘Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación’. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos”.

Evangelio según Mateo 22, 1-14: La boda está preparada

Evangelio según san Mateo 8, 5-17: Entonces la tomó de la mano y desapareció la fiebre

En aquel tiempo, al entrar Jesús en Cafarnaúm, se le acercó un oficial romano y le dijo: "Señor, tengo en mi casa un criado que está en...